Un servidor, si mal no recuerdo, desde tercero de primaria se arreglaba para ir a la escuela solo. Me despertaba, me vestía, agarraba mi mochila, me preparaba un Cal-C-Tose y calentaba un pan de dulce. Ese era mi desayuno. Cada mamá tenía su favorito: podía ser Quik, Chocomilk, Carlos V, Milo o el Cal-C-Tose. Cada marca tenía su personalidad, su …